Un año más el 2 de abril remueve el mundo del autismo. Escuchamos l a voz de las mujeres

Por Neurodivergente
Twitter: @Neurodivergent2

Imagen Freepik: una niña sentada en una maleta en un campo con flores y mariposas

Se acerca el 2 de abril y, bueno, sé que es un mes complicado.


Por un lado, me gusta visibilizar y hacer ver que hay vida más allá del concepto del autismo que más de un profesional da (una especie de muerte en vida).

Por otro, no es mi día, siento que desde que conocí mi comunidad el día que me hace sentir bien es el 18 de junio (día del orgullo autista y que solo celebramos autistas). Ese día del orgullo lo siento como un abrazo a quien soy, no como un intento de explicar que es el autismo. Pero dado que hay solo educando avanzamos a ello que voy, ya me conocéis.

Si os digo que desde hace mucho la comunidad prescinde del azul. Si sois familiares o profesionales que nos muestran apoyo, el infinito multicolor nos define mucho mejor. La pieza del puzle tiene una connotación muy fea de tener que completar algo y la identidad es única, es parte tan íntima y propia de quiénes somos el ser autista.


Me gustaría, seáis familiares o profesionales que entendáis que, estéis en la posición que estéis, la comunidad os puede ayudar a entender una perspectiva única: que no hay un autismo “más autista o grave”. Si no que hablamos de una condición cuyas necesidades de apoyo fluctúan como la vida misma y no siempre serán iguales. Y os lo dice alguien que después de una gran exposición social, pasa horas en shutdown recuperándose, prácticamente sin hablar o teniendo que dormir. No se es autista solo por tener hipersensibilidades, existen las hiposensibilidades, como olvidarte de beber o comer. Tanto es así que los perfiles sensoriales generalmente son mixtos. En mis buenas rachas, puedo sentir que preciso de poco apoyo para hacer las cosas de mi día a día. Pero, de repente, empiezo a agotarme, no siempre veo las señales, y tanto en cómo me gestiono, como en cómo me visto, percibo los sonidos o colores, o me expreso, es palpable que no me siento bien.

Me gustaría que no os agobie tanto la ausencia de oralidad. Preocuparse por la comunicación. Ser no hablante es difícil si no tienes como comunicarte y te sientes aislado del resto y de quienes más quieres. Pero si tienes, aunque sea una sola forma de expresarte, te sientes
inmensamente más feliz. Ser autista no se pega, ni los rasgos autistas se contagian. Si tu peque muestra más rasgos con determinadas personas, es porque se siente en un ambiente seguro donde puede ser quien es. Socializar entre autistas es de lo mejor que me ha sucedido y mis amistades muchas lo son. No siento que tenga que enmascarar quien soy o fingir algo que no soy. Puedo ser yo al 100%.
Nuestra socialización es diferente pero no deja de ser valiosa, respeta nuestra forma de jugar, expresar y divertirnos, aunque no se asemeje a la de otra gente no autista. Haced de vuestros hogares esos sitios seguros donde ser quienes somos sea natural, no queráis cambiarnos. Solo eso nos ayudará a sentir una conexión real con la que es nuestra familia y que perdure en el tiempo.

Dar herramientas no es llevarme a terapia y que ese profesional me enseñe. Es ir a terapia, que esa persona te enseñe y de forma respetuosa y entre ambos me enseñéis. Sois su familia y podéis guiarle con el apoyo adecuado, los profesionales no van a estar 24 horas, 365 días del año metidos en tu casa. Tienen vida propia. Es vuestro familiar. Necesitará siempre de vuestra comprensión y apoyo, como cualquier peque. No delegues su crianza a otros, empodérate y afrontad juntos los desafíos de otra forma de expresar y aprender, con apoyo de profesionales, pero no delegando en ellos las tareas más fundamentales. Si un profesional no os ayuda a que cada vez seáis más autónomos como familia y encontréis ese equilibrio de convivencia, no creo que sea lo que necesitáis.

Y…leednos mucho!! Hay aquí gente mamás y papás autistas geniales, que con peques autistas os pueden ayudar a entender cómo piensan ante X situaciones o decisiones. Si os acaban de dar el diagnóstico de un familiar nada se ha roto, ya tenéis la forma de conoceros mejor, aprovechadlo. Tenéis la oportunidad de encontrar las formas de comprender mejor a la persona que más os importa, de guiarle y educarle correctamente. No dejéis de hacerlo. No existen cartas de esas de viajes a Holanda en vez de a Italia. Existe una única forma de vivir, y es intentando aprender y disfrutar de quiénes te rodean o, regodearte en todo aquello que no podrás hacer. Lo primero es el equilibrio puro y te permite a veces a ti sufrir por buscar formas de lograr ayudar mejor. Lo segundo, es creer que un peque es prolongación de sus padres, cuando es un ser único, con vida propia, que solo busca amor, respeto y comprensión.

Yo creo en una crianza autista respetuosa, y vosotros ¿Creéis en un activismo más social?